27 September 2006

Algunas claves para entender lo que parece el “nuevo entronque mirista” en el MAS

Fue la breve e íntima frase con que Rodrigo Paz Pereira, actual diputado de PODEMOS por Tarija, hijo del tristemente célebre Jaime Paz Zamora líder “histórico” del MIR (¿¿ex MIR??), le dijo a Pablo Cingolani aquella mañana fresca en la esquina del Gato Pardo, el boliche snob mas famoso y concurrido de la ciudad de Tarija, en plena plaza principal. Eran más o menos las 10 de la mañana del mes de agosto de este año (2006), y luego ambos se perdieron por la calle Sucre en dirección al coche que les conduciría a encontrarse con papá en El Picacho -la no menos famosa hacienda de los Paz Zamora-, sede familiar de las intrigas y elucubraciones del entronque mirista con el poder a cualquier precio, que hicieron del MIR el “abanderado” de la corrupción los últimos 15 años, o como públicamente y ante todo el mundo, Evo Morales en su primer discurso como presidente en el Congreso le llamó la atención por habernos llevado …… al subcampeonato mundial de la corrupción.” (2)



Esta podría ser una conversación completamente normal e intrascendente de amigos o hermanos que se encuentran en la calle para visitar a su progenitor, de no mediar un sencillo pero inquietante dato: Pablo Cingolani es actualmente el asesor mas importante de la Presidencia de la República para temas de recursos naturales, biodiversidad y áreas protegidas, y por tanto un colaborador muy cercano y clave del presidente Evo Morales y el Ministerio de la Presidencia, en un tema igualmente clave y estratégico para el país como es la biodiversidad.



¿Qué hace un asesor presidencial participando de manera tan familiar y carnal en reuniones con el sospechoso narcovinculado mandamás del MIR y los resabios de su entorno? ¿Será que persiste la relación política filial de “may frends” entre Cingolani, papá Jaime y los hijos del gallinero?. Son inevitables preguntas que a cualquier ciudadano de a pie le asaltaría. Sucedió conmigo y mis amigos.



Para respondernos a esta inquietud y no deambular en la mera especulación y sospecha, nos preocupamos con este grupo de amigos (que fue creciendo en número e indignación a medida que la consternación interrogante arremetía con sus evidencias) por realizar algunas indagaciones elementales, primero en base a testimonios y revisión de documentos de la prensa escrita, y luego en la pagina web, que en estos tiempos de tanta información digital navegando en las fibras ciberespaciales, nos facilitó enormemente en tiempo, conexión lógica y esclarecimiento.



Así, desde la inicial revisión de la hoja de vida del objeto de esta preocupación colectiva, ya nos topamos con los siguientes detallitos de lujo:


Pablo Cingolani


Argentino, o sea vecino del país donde viven muchos de nuestros compatriotas…, ¡sobreviviendo! como canta la vigorosa voz de Victor Heredia.



Periodista del Juguete Rabioso, aunque prefiere autodefinirse como una especie de “todólogo”, mezcla de historiador, geógrafo, comunicador, arqueólogo y antropólogo explorador de obsesiones (3), la principal de ellas descubrir a los Toromonas en las entrañas de la selva del Madidi, y pasar a la inmortalidad universal como el “incansable y noble contactador” del último pueblo indígena del mundo todavía no contactado (aunque todo parece indicar que los Toromonas ya no existirían y son parte de un mito amazónico vivo en la memoria colectiva, y en todo caso, si lograron sobrevivir algunos de ellos y en medio de lo más inaccesible del bosque, es porque seguramente no quieren que ningún hijo de su madre y pretendido explorador los encuentre, y menos tener contacto con vinculados infecciosos a la corrupta política boliviana).



Desde el Juguete Rabioso, -donde efectivamente escribe hace varios años con cierta regularidad, aunque curiosamente con más frecuencia y en tono vehemente en el período de la campaña electoral para las elecciones del 2005 (octubre a diciembre)-, le ha dedicado varios artículos a sus “personalísimas” aventuras en el Madidi y de otros paisajes bolivianos, y de paso intentó algunas lecturas de crónicas de aventureros coloniales (como esa de Aguirre la ira de Dios), pero sobre todo, escribió sendos y conmovedores mensajes políticos como aquel dedicado al MAS y Evo al filo mismo de las elecciones de diciembre del 2005 (“aguanta pueblo” titulaba o algo por el estilo), que dado el momento político en que se encontraba Bolivia y las tendencias populares claramente inclinadas al MAS, la consideramos como una inocultable obra del oportunismo político (4). En este caso creo que el éxito fue inmediato, ya que su encumbrada condición de actual asesor presidencial parece indicarnos el efecto de esos artículos.



Pero volvamos de nuevo a sus orígenes en nuestro país. Todavía no sabemos cuando aparece exactamente en la escena política de Bolivia, pero lo que si nos enteramos fue, que su primer golpe exitoso como asesor comunicacional lo da entre los años 92 y 93, cuando Pablo Cingolani aparece de Director Creativo de la Campaña de propaganda a la Presidencia del dictador Hugo Bánzer Suárez, postulado entonces por el Acuerdo Patriótico que ADN había sellado con el MIR el año 1989, aquel acto con el cuál había llenado de gozo y felicidad a Jaime Paz Z como presidente, todo un hito histórico a la infamia política, por la truculencia pragmática por el poder por el cuál los miristas y su jefe no dudaron en vadear los “ríos de sangre que los separaban de Banzer”.



Esta campaña del 92-93, Cingolani la realizó a través de la agencia Grey Bolivia y la productora Foqus, donde también trabajaban Alfonso Balcárcel
y Luis Prudencio. El objetivo de esta campaña era cambiar la imagen de Bánzer ante la opinión pública, y hacer que el dictador se convierta en demócrata. El éxito de Cingolani fue categórico (hasta cierto punto), Banzer había terminado ungido con las grasas y otros esteroides democratizantes que la propaganda perspicaz fue capaz de hacer creer a muchos. (5)



A pesar del éxito de imagen, Bánzer ni el MIR llegaron a la presidencia el año 1993, fueron derrotados por la aceitada máquina gonista del MNR; entonces vino una nueva temporada de aproximaciones a las gulas del poder, que entre reportajes y nuevas aventuras logró de la mano de su carnal compadre Gastón Ugalde (reconocido artista plástico boliviano por sus obras, aunque menos conocido por su proximidad a los presidentes, de algunos de los cuales ha sido fotógrafo y pintor de cabecera). Ambos, de alborotada y lacia melena, jeans descoloridos cuidadosamente rasgados, exhibiendo aquella inconfundible pinta de coqueta bohemia que de vez en cuando cae bien en los círculos del poder, -prepararon entre los años 1997 y 1998 videos sobre las áreas protegidas de Bolivia para la entonces responsable de la Dirección Nacional de Conservación de la Biodiversidad DNCB Alejandra Sanchez de Losada hija del Goni. Es decir, trabajaron como “consultores” para el Gonismo a través de su hija, para quienes ahora Cingolani despotrica en sus artículos con una “vehemencia revolucionaria” y acusadora poco creíbles, cuando en su momento participó de trabajos contratados por esta hija del “…subastador de los recursos naturales a las transnacionales.” (6).


Pero los momentos más gloriosos de las aventuras cingolanescas comienzan con la estrecha y tierna relación política que establece con el MIR. Uno de sus momentos cumbre se da el año 2002 cuando públicamente figura en la cúpula del MIR como estratega y asesor en temas comunicacionales y audiovisuales (7), dirigiendo la campaña presidencial al lado de Jaime Paz Zamora (y desde la casa de este), juntamente a Oscar Eid Franco, Carlos Saavedra Bruno, Luis Gonzales Quintanilla, Hernán Paredes, las hermanas y los hijos de papá Jaime, etc, etc. Es decir la familia en pleno reagrupada con el nuevo ahijado conocedor de propaganda y escribidor de aventuras (Cingolani). Eran momentos en que el MIR, haciendo gala de un renovado cinismo político - y en un hábil intento por disfrazar su discurso, le arrebata a los llamados partidos asistémicos de entonces sus planteamientos de Asamblea Constituyente y referéndum Para estas maniobras crean la Fundación Bolivia 2025 y La Golondrina que funcionan desde la casa de Jaime Paz (8).



Paz Zamora no ganó las elecciones, pero le ayudó al Goni ser presidente por segunda vez, agrupados en la “juntucha” de todos los partidos tradicionales de la derecha tan cuestionados por la población (MNR, MIR, ADN, NFR, UCS). Esto le permite MIR, -como siempre-, mantenerse en el poder, con algunos ministerios claves y la Prefectura de La Paz como principales cuotas.



Es a esta última entidad, donde papá Jaime decide destinar a Pablo Cingolani recomendando al Prefecto Mateo Laura como su asesor especial, que luego rápidamente se consolida como Director de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Prefectura de La Paz (la más importante del país). Todo esto ocurre entre el año 2002 y octubre del 2003, momento en que Goni es expulsado de Bolivia por la formidable movilización social por todos conocida, y junto con el son afuereados los partidos de su alianza y obviamente el MIR, incluidos su prefecto y su director medioambiental P. Cingolani. (9).



Durante los años 2004 y 2005, sin una pega política estable, ya que el MIR se encuentra en su peor crisis junto a todos los partidos tradicionales, vuelve a dedicarse mas a su desvelo obsesivo con el Parque MADIDI y al “descubrimiento” de los Toromonas, y realiza algunos viajes pomposamente publicitados como expediciones. Ha realizado permanentes gestiones para financiar estos viajes (para lo cual mantiene una página WEB) donde se atribuye trabajos que en realidad realiza el Estado Boliviano (http://www.cingolani.ssolucion.com/). Son también estos años cuando vuelve a escribir con mas regularidad para El Juguete Rabioso, mucho mas a fines del 2005 coincidente con las elecciones nacionales, desde donde, claramente utiliza este espacio para aproximarse y seducir al MAS con artículos halagadores, muy en su estilo, mezcla de mesianismo, con un ligero toquecito de irreverencia, manejando como sabe hacerlo, dosis calculadas de conmovedoras frases cargadas de espuma verbal. Es decir sin duda, un buen escribidor de “charles”.



Parte de las gestiones que realiza este año (2005), muestra la inescrupulosidad conceptual de Cingolani con relación a la biodiversidad de Bolivia, ya que personalmente busca financiamiento ante una institución española (Ibérica 2000 Barcelona, Silvia Pons Oliver) para un proyecto destinado a “..crear una base informática para controlar la información de la biodiversidad que existe en Bolivia…” (10) Algo muy grave, ya que se atribuye una función que solo le compete al Estado boliviano y los pueblos indígenas que viven y cuidan de ella.



Entre otras joyitas de este año que encontramos en su página, es un artículo que escribe para un periódico uruguayo después del triunfo de Tabaré Vasquez en las elecciones presidenciales en ese país. El artículo está fechado el 1 de marzo del 2005 y lo escribe como militante del MIR (así se lo presenta), utilizando un título muy parecido al que luego emplearía en su artículo dedicado al MAS poco antes de las elecciones de diciembre del 2005 (11).



Queda claro entonces, que si hasta marzo del 2005 se presenta como militante mirista, y hace poco más de dos semanas tiene una reunión muy amistosa con Jaime Paz Zamora y su hijo Rodrigo Paz diputado de PODEMOS en Tarija, significa que Pablo Cingolani nunca ha dejado el MIR. Esto quiere decir que el MAS y concretamente el presidente Evo Morales, tiene a un connotado mirista como asesor para cuestiones de recursos naturales y biodiversidad. Se parece mucho a eso de dormir con el enemigo. ¿No? ¿Conoce el compañero Evo Morales estos peligrosos vínculos a los que está expuesto?.




Pero la cosa no termina ahí, ya que un grupo de compañeros de trabajo de Cingolani en sus tiempos de director de medio ambiente de la Prefectura paceña, todos miristas por supuesto, se incrustan como funcionarios influyentes en el Servicio Nacional de Áreas Protegidas – SERNAP, la institución estatal que administra las áreas protegidas de Bolivia, y que desde su actual condición de Asesor en Recursos Naturales de la presidencia rearma una camarilla con viejos colegas miristas. Nombres como Edgar Irigoyen (12) (asesor jurídico de Mateo Laura y ahora director jurídico del SERNAP), Jorge Castro Penacho (13) (figura en la lista de paramilitares de las dictaduras, y jefe de caminos en la prefectura de Mateo Laura, y hasta hace dos semanas director de planificación del SERNAP), y el cuestionado director renunciante del SERNAP Herlan Flores (14) funcionario mirista en uno de los co gobiernos del MIR de Paz Zamora son pura coicidencia?, o es que el famoso entronque mirista esta vivito y coleando bien infiltrado en el MAS con la ayuda de Cingolani, sus cuates y todos los otros que se mantienen en la estructura de poder del actual gobierno.


Hace poco (entre mediados y fines de agosto) lideró la expedición gubernamental-militar hacia el Madidi, la cual tiene entre sus justificativos “encontrar a los Toromonas” pueblo indígena no contactado, que ya comentamos antes sus implicaciones; pero conlleva otro objetivo muy propagandizado por la prensa durante todo el mes de julio y agosto, con el confuso, poco creíble y demagógico nombre de “nacionalización de las áreas protegidas”, de la cuál Cingolani es su principal promotor ante el gobierno. (15)


Este planteamiento de un enorme vacío conceptual, carente de legitimidad social y sin sustento legal, ha sido cuestionado de inmediato por los pueblos indígenas y originarios que viven en las áreas protegidas, quienes tienen títulos de propiedad originarios sobre estas tierras (TCO), y derechos históricos sobre el uso de los recursos y modalidades de cogestión con el Estado, como parte de lo que se ha llamado la gestión territorial indígena. Lo cuestionan por dos razones elementales y contundentes: primero porque sencillamente no fueron consultados en ningún momento sobre el tema (que Cingolani además lo hace a nombre de los indígenas y el Estado), lo cuál vulnera su derecho a la participación y consulta reconocido ampliamente en la legislación boliviana e internacional (Convenio 169 de la OIT) y los propios acuerdos de co administración con el SERNAP; y segundo porque pone en riesgo la seguridad a la tierra de los indígenas ante la invasión de terceros (colonizadores, loteadores, explotadores de madera, ganaderos).

Estas transgresiones son aún mas graves, ya que se las comete en el marco de un gobierno claramente identificado con los pueblos indígenas y originarios, y que políticamente está orientado a defender sus derechos y consolidar su desarrollo y cumplir con las reinvindicaciones históricas, generando espacios de co – gobierno efectivo con las comunidades.



Conceptualmente esta nacionalización surge hueca y con evidente sobredosis demagógica, porque ¿Cómo nacionalizar recursos y territorios indígenas y fiscales que el Estado – Nación nunca los ha perdido?. ¿Dónde están los decretos y contratos legales que atestigüen haber perdido estas tierras y recursos? No hay tal. Y todo el argumento del texto habla confusamente de recuperar las áreas protegidas de las ONGs, de las transnacionales, de la cooperación internacional, de las concesiones forestales, y otras veces se hace referencia al control de las fronteras del país con apoyo militar para evitar el robo de madera. Y lo que es más crítico, todo el tiempo se habla de las comunidades indígenas y de ser los principales protagonistas, pero justamente las comunidades se han movilizado porque no se respeta su derecho de participación. Es decir la confusión en primera persona (caso del Madidi). (17)



Esta propaganda de nacionalización con presencia militar parece estar orientada a tender una cortina de humo sobre las graves acusaciones de vulneración de derechos a los pueblos indígenas y las evidencias de corrupción, nepotismo e infiltración de la partidocracia de siempre en altas esferas del gobierno vinculadas al manejo de los recursos naturales, en especial los espacios sobre los cuales Pablo Cingolani tiene directa injerencia, tal es el caso del Servicio Nacional de Áreas Protegidas – SERNAP, y toda la movilización indígena que desenmascara estas tremendas irregularidades que desprestigian enormemente al gobierno.


Por otro lado, este manoseo demagógico de la nacionalización como simple etiqueta, solo contribuye a devaluar el concepto mismo de fondo que el actual gobierno promueve con gran legitimidad como política nacional en el caso de los hidrocarburos, la minería y otros recursos, donde la soberanía y control del Estado efectivamente fueron transferidos a las transnacionales. En este contexto hidrocarburífero, la Nacionalización como acto de recuperación y política de recuperación de la soberanía y dignidad, es real y tiene el respaldo de la mayoría del pueblo boliviano.


articulo inconcluso de algún revelde clandestino....