16 November 2017

Mal liderazgo - ¿costumbre boliviana?

Cuando dejé atrás la vida de funcionario público, pensé someramente que ya no me tendría que andar preocupando de superiores con ultra-complejos de perseguidora. Resulta que este rasgo, parece ser parte de la idosincracia boliviana.


Realmente mis jefes extranjeros nunca demostraron tener tanto tiempo libre, o ausencia de vida privada, que dedicaran tiempo a indagar mi vida privada de uno. 


La Dra. Kinzig en ASU al menos tuvo la astucia de invitarnos (a sus tesistas) varias oportunidades a su casa, donde pude conocerla a ella como persona y no sólo como asesora/jefa. Ella también aprovechó y tuvo mejor idea quién era yo. Esto fue bueno para mi, ya que ella supo como exigirme de manera que pudiera cumplir mi trabajo.

Mis jefes alemanes, ni hablar... muy profesionales y aunque no lo crean, también cálidos. Uno de ellos me invitó a cenar con su familia un par de veces y me enseñaron a cocinar Knödel. El Dr. Ibish, como vivió en Bolivia, era muy directo en señalarme las diferencias entre ambos países para que las considere. De hecho, gracias a él aprendí mucho de lo que un país como el suyo sacrificó en nombre del anhelado desarrollo. ¡Sí! les costó su biodiversidad.  

Mis jefes en México, siempre atentos, uno de ellos siempre me presionó para ir siempre un paso más allá de lo determinado. Al inició no me agradó, pero con los meses, entendí que era algo que me terminaba beneficiando. 

Mi primera jefa en Bolivia fue una mujer holandesa, y quizás ella me "mal" acostumbró a hacer las cosas sin tener la supervisión tediosa sobre mi en todo el proceso. Ella era muy práctica: "Necesito esto". El como lo hiciera, no le preocupaba, ella quería el resultado. Gracias a ella aprendí a valerme con mis habilidades para desarrollar lo que ella solicitaba. Un par de veces nos invitó sus famosas galletas perfumadas, y las dos veces que volvió de Holanda me regaló stroopwafels. Estas ocasiones fueron siempre propicias para compartir temas personales, a manera de anécdota o de comentar sobre alguna experiencia. Ella nos dijo que eso le gustaba de nosotros, que eramos conversadores. 

Y es que un superior no tiene necesidad de indagar la vida privada de su equipo, si aprovecha los momentos cuando no se está trabajando, para compartir y aprender del otro. En muchas reuniones fuera de trabajo la clásica es rajar contra el jefe o que el jefe hable sólo de trabajo con su equipo hasta el punto del tedio. 

¿No cultivan pasatiempos? ¿No tiene vida privada? ¿No tienen anécdotas? ¿Tiene en el trabajo tanto tiempo que alcanza para husmear en las redes sociales y ponerse en un rol de acosador? ¿O es simple costumbre de buscar "hundir" al que eventualmente dejará de ser tu subalterno? 

De mis jefes NO bolivianos aprendí algo muy valioso. La confianza laboral. Para uno desempeñarse honestamente, necesita contar con la confianza de que se lo dejará trabajar y se presentará el resultado planificado. Igual están acostumbrados a trabajar siempre con gente mañuda y por eso creen que todos somos iguales. 

El tema de la planificación es muy serio, sobre todo porque parece manía el hacer todo a los postres o dejarlo en el éter (sin avisarte). Si, comprendo porque a muchos les gustará calentar un asiento papaloteando en lo que se decide si una actividad se hará o no. A mi no. Mi tiempo, aún mi tiempo de tirar la flojera, es valioso. Incontables veces en el ministerio, todos aprovechaban estos tiempos para hacer trámites personales (mintiendo para salir de trabajo), la tarea de los hijos, chismear en las redes sociales...etc. Con un colega eramos los 2 aliens, porque aprovechábamos para leer artículos científicos. 

Sería bueno advertir, a los que recién iniciarán la vida laboral, que es útil tener una bola de cristal, porque en muchas ocasiones y, por nula o escasa planificación, usted tendrá que leerle la mente a su superior. Como no lo podrá hacer, aténgase a las consecuencias. 

Así, cuando los que alguna vez fueron subalternos, les toque liderar a un grupo, caerán en las mismas PÉSIMAS costumbres de quien fuera su jefe. Y no importa cuanto hayan rajado contra el a sus espaldas, el día de mañana se comportarán igual o peor.

¿Esta es una costumbre boliviana?

Quiero pensar que no. Tengo un amigo con su propia empresa y me comentó como trata a su equipo. Claro, podría pensar que el me dice las maravillas. Pero en una ocasión, conocí a uno de sus técnicos. Él reflejó lo mucho que le gustaba trabajar con mi amigo de jefe. 

¿Hay esperanza? ¡Sí! y por amor a su madre o a su mascota favorita....NO CAIGA EN LAS MALAS  COSTUMBRES de ser un mal líder. 

06 November 2017

Talking Biotech Podcast 107 – Biotechnology in Bolivia

Bolivia shares farming similarities with other South American countries.  They have diverse landraces and native crops that they wish to preserve. At the same time, some wish to take advantage of modern genetic tools.  Cecilia Gonzalez was a skeptic, someone that didn’t trust multinational corporations and certainly didn’t trust their technology.  As time went on she learned more about the technology and now is an outspoken educator in the area of genetic engineering.  Bolivia is at a crossroads.  They have an opportunity to become a larger producer, and currently are importing corn and other GE crops from Argentina and other South American countries.  Activists offer fear of harming landraces to stop the adoption of the technology.  Because of their inability to deregulate GE varieties, Bolivia, unfortunately, cannot compete with other countries, and their farmers suffer the consequences. You can sense Cecilia Gonzalez’s frustration and her love of her country, and the conflict that comes from a desire to implement affordable, sustainable farming to help Bolivians. 

Follow Cecilia Gonzalez at @BiotecBolivia

Hosted by Dr. Paul Vincellia   @pvincell

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21 August 2017

Palca - Road Trip

So the day I had to learn how to edit (at least basic level) videos came. I've even invested in Filmora, as it has a very comprehensive menu, unlike Vegas. This is my first result. I'll try to document more of my trips in this way, though it takes at least 2 hours to put all together. Maybe with practice, it can be done faster.


13 January 2017

Periodismo Científico en Bolivia...claro además de más CIENCIA

Hace más de dos años que sigo la actividad de divulgación que realizan distintos científicos en Estados Unidos, Canadá,  algunos en Europa y unos menos en Hispanoamérica, sobre todo en temas de Agrobiotecnología y Cambio climático.

Se preguntará qué hace un científico en el papel de divulgación. Sencillamente el científico hoy en día debe convertirse en un comunicador de su trabajo en vista que durante varias décadas el área de periodismo/comunicación no pudo desarrollar de manera exitosa el área del periodismo científico.

Por este pequeño detalle hoy en día existen titulares totalmente escandalosos, llenos de mentiras y engaños y una creciente sociedad desinformada, y en cierta forma abusada por la falta de apego a la verdad en temas de ciencia que se leen constantemente o se divulgan en documentales y charlas.

Hoy, basta dar un click, y ver un documental para lamentarnos de que los osos polares se están quedando sin hielo, condolerse y protestar en nuestro muro de alguna de nuestras redes sociales, pero en la práctica ¿existe un cambio de actitud?. Más allá del documental escrito y dirigido por un fanático o un activista, que no sabe de meteorología, estadística, climatología y/o osos polares, como espectadores pasivos no movemos un dedo más en buscar más información, corroborar datos y decidir si efectivamente el documental defiende la verdad o se apega a una ideología. ¿Qué sucedería si un día se tropieza con el documento de Patrick Moore (ex-cabeza de Greenpeace) que celebra el incremento de gases de CO2?

Precisamente porque el grueso de los medios de comunicación le recuerdan constantemente de que su “huella” es la causante del cambio climático (o como lo llamaban hace algunos años: calentamiento global), por lo que el creer o no en el fenómeno es asumido como un dogma de ciencia, es que los científicos tienen que saltar al área de la comunicación, porque existen pocos periodistas serios que irán el kilómetro extra y con una sed por la verdad, indagarán más.

Por cierto y antes que lo deje angustiado sobre los osos polares… La Zoóloga S. Crockford estudia hace 35 años a estos mamíferos y como señala en una de sus notas de diciembre de 2016, reporta que el hábitat de estos es favorable e incluso uno puede revisar la información de cómo las poblaciones están creciendo. ¡Que sobreviviente más admirable del cambio climático es el oso polar!

Algo similar sucede con el tema de transgénicos, organismos genéticamente modificados, herbicidas y el “temible” glifosato. Al igual que otras personas, yo también me conformé con la desinformación de los grupos activistas y no le tomé mayor importancia al tema.

Sólo cuando inicié mi trabajo en conservación de parientes silvestres, es que tuve que revisar de manera intensiva y extensa, diversos artículos científicos, además de estar en aquel entonces en una Universidad de Estados Unidos, donde uno puede ir a consultar a los científicos cara a cara.

Fue así que dejé de ser una persona desinformada y apabullada por el miedo de los titulares amarillistas y las imágenes de photoshop (esos tomates con jeringas por ejemplo).

Constantemente escucho la queja de que los científicos no hicieron bien su trabajo y que si en un principio hubieran informado mejor, el pánico generalizado y desinformación que reina en la sociedad no sería el mismo.

Zapatero a tus zapatos, era un dicho que escuchaba muy frecuente cuando mi abuela era más jóven. Un científico es formado para hallar respuestas a hipótesis a través del método científico, no para que sea un “comunicador”. Un científico promedio en un país desarrollado, tiene que dar clases, producir estudios y publicarlos, ser mentor de tesistas y alumnos de postgrado. ¿qué tiempo le queda para divulgar ciencia?. La verdad es que es muy limitado. De ahí que a aquellos científicos que lo hacen, mis respetos.

En Bolivia, gente que trabaja en temas de comunicación, me informó que no existe en el país una carrera de periodismo. Son carreras de comunicación, donde algunos toman por especialidad el tema de periodismo. Y si enfocamos para hallar en el país un reportero científico, pues romperemos el lente. No existen.

¿Cuál es el problema sobre que no existan periodistas científicos?

Que estamos sujetos a leer los titulares escandalosos y que al parecer aseguran una buena venta de la “noticia”, con falsos datos, calumnias y otros adornos que infunden terror en la sociedad.

Tal es el caso que me sucedió recientemente. Lección aprendida dice uno, pero a la vez lamento que al parecer todo medio de comunicación TIENE SU PRECIO. No puedo generalizar sobre los comunicadores, pues mi esperanza es que existan aún algunos que sean firmes en la búsqueda y reportaje de la verdad por encima de cualquier conflicto o ideología personal.

Hace algunos días me pidieron mi opinión sobre el tema glifosato, pero nunca me indicaron sobre qué puntualmente. Expresé algunos datos y razones por las que la gente debería dejar de creer que este es el veneno más letal en el mundo. Si quiere preocuparse, cada que pase un micro o camión con esa humareda negra que luego tiene que respirar, allí sí, preocúpese.

El comunicador que manipuló mi breve opinión, tuvo el descaro de reportar una monografía como si fuera un “estudio científico”. ¡Vamos mal! Claro que si no puede ni distinguir cuál es la diferencia entre los dos tipos de documentos, menos sabrá que los estudios citados en la monografía ya han sido refutados por más de 800 publicaciones, además de agencias de seguridad en temas de biotecnología de Europa, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, Brasil y Estados Unidos.

Por un momento pensé que el medio de prensa está coludido con los grupos activistas, a los que financiamiento no les falta, sobre todo de países del primer mundo. Luego leí la nota y francamente me dió pena. El orden de la nota es confuso, la redacción carente de veracidad y para colmo, me cita mal y en un contexto muy engañoso, digno de alguien que busca desprestigiar. Si el “comunicador” hubiera tenido un poco de ética profesional, hubiera sido claro sobre el documento que reportaría, de manera que yo hubiera tenido la oportunidad, y con la VERDAD, de defender y refutar semejante reciclaje y sancocho de estudios ya desprestigiados por su carencia de rigor científico.


Pero eso usted no lo sabrá, porque tampoco es su deber estar formado en ciencia ¿O si?. No niego que sería muy útil que comprendiera lo básico para poder ampliar su conocimiento, pero una persona que trabaja 8 o más horas al día, además de sus otras múltiples ocupaciones, no está obligada a discernir aquello que lo que un periódico, canal de televisión o radio  le están transmitiendo. Sería lo ideal, evidente. Ejercer el pensamiento crítico en todo momento.

No es el caso ni la realidad, y mientras existan “comunicadores”, carentes de ética profesional y que por vender, publicarán títulos escandalosos, continuará siendo un llamado a que personas que entendemos de ciencia (aunque el país nos tenga limitado ejercerla por falta de políticas que promuevan la investigación en diversas áreas), deberemos, los científicos, meter nuestra cuchara en las áreas de la comunicación y divulgación.

De pronto así lanzamos el reto para que eventualmente en el país se generen carreras de periodismo, y que estas puedan tener una especialidad en temas científicos y tecnológicos. Este será, quizás, un paso para que periodistas bien formados, puedan realmente ser pieza clave en informar VERAZMENTE a los tomadores de decisión.


28 December 2016

La sustancia química más estudiada

El glifosato es un herbicida de amplio espectro, utilizado en la agricultura convencional desde hace 40 años (antes de la liberación comercial de los OGM que sucedió sólo hace 20 años), debido a que es una molécula simple, biodegradable y con una vida promedio de 16 días, por lo que no produce problemas secundarios de contaminación o acumulación.

Es comercialmente conocido como RoundUp, sin embargo desde el 2000 la patente expiró por lo que es producido en distintos países y vendido bajo distintos nombres. De hecho 140 países lo utilizan. Los productores lo prefieren por ser un herbicida amigable (clase IV - etiqueta verde) que ha permitido reducir en gran cantidad de herbicidas más tóxicos usados en agricultura (clase II y III).

Este compuesto inhibe una sustancia que sólo está presente en las plantas por lo que no afecta a humanos o animales. El 2016 el Comité Conjunto de Residuos de Plaguicidas de la OMS y FAO emitió un nuevo informe, recordando que este herbicida de etiqueta verde no provoca cáncer, ni cambios en el material genético humano. Por si no fuera suficiente, el glifosato cuenta con más de 800 publicaciones científicas y ha sido evaluado en invertebrados, peces, anfibios, aves y mamíferos, además de estudios de riesgo ambiental y otros relacionados con la salud humana.

Su aplicación se realiza de manera que el ingrediente activo queda diluido en una buena cantidad de agua. Generalmente el producto es comercializado en una concentración de 356 gramos por litro de agua. Para fumigar una hectárea, las instrucciones indican usar una cantidad de esta dilución que no pase los 6 litros. En el campo, usted puede comprobar que la cantidad final del ingrediente activo, que es aplicada es muy reducida.

En los estudios de toxicología, se ha determinado que hay sustancias mucho más tóxicas que el glifosato y que consumimos de manera regular. Tal es el caso de la cafeína o el paracetamol. Sin embargo nadie ingiere 10 pastillas de paracetamol o se inyecta 10 tazas de café al día, de la misma manera que un agricultor no aplica mayor cantidad de glifosato a su cultivo.

El conflicto

Los grupos activistas contrarios al uso de cultivos genéticamente modificados, y tras una manipulación cuidadosa por parte de documentales y oradores (que no son productores) como Vandana Shiva o el pseudo-científicos, que manipulan el estudio científico, de manera que inician con la conclusión y luego fuerzan la metodología y lectura de resultados para poder contar un cuento que se ajuste a sus deseos e intereses.

Los casos que siempre citarán de ejemplo  incluyen:
  • Estudio realizado por el Dr. Andrés Carrasco de Argentina que indica que el glifosato causa malformaciones en embriones de ranas y pollos. La exposición directa para ranas sería a través del agua y para gallinas gestantes a través de su alimento. Sin embargo el estudio consistió en aplicar directamente la sustancia a los embriones de ambos animales, algo que en los protocolos y metodologías para el estudio de toxicidad NO ES válido ya que es un caso alejado de la realidad.
  • Estudio por la Dra. Senef (que no es toxicóloga o epidemióloga), que relaciona el glifosato con el autismo, obesidad, parkinson, depresión y cualquier otra dolencia que se le pueda cruzar por la cabeza. Las conclusiones son obtenidas por pura observación de correlaciones, que carecen de valor estadístico y objetividad. Si aplicamos esta misma metodología podríamos también concluir que el autismo está  “relacionado” con la alimentación de productos orgánicos, o que el divorcio en el estado de Maine (Estados Unidos) está directamente relacionado con el incremento en el consumo de margarina.
  • Estudios del grupo Seralini y la industria homeopática Sevene, realizados desde el 2012. El primer estudio de este grupo de “científicos” fue el que dió a conocer las fotos que hasta hoy escandalizan a aquellos que ignoran la verdad del asunto. Cabe recordar que los ratones utilizados en el estudio, eran de una cepa que por más que hubieran recibido la alimentación más saludable, estos habrían desarrollado tumores sí o sí. Y es que esta cepa de ratones son utilizados para el estudio del cáncer. El estudio presenta otros errores metodológicos más, que son arrastrados a otra publicación realizada el 2015 y más reciente que incluso trata de camuflar los mismos errores con el uso de técnicas ómicas. Quizás nadie se hubiera dado cuenta, sin embargo en esta nueva publicación, se utiliza la misma imagen que usaron en la publicación del 2015, sólo que ahora los ratones cambiaron de sexo ¿milagrosamente?
  • Generación de resistencia o super hierbas. Las malas hierbas se adaptan desde mucho antes del uso del glifosato y son la plaga que el productor debe combatir si quiere tener una producción aceptable. La mejor manera para reducir la generación de resistencia es precisamente con la rotación de herbicidas, de manera que una buena práctica, implica el uso de al menos 2 o 5 productos diferentes a lo largo de un periodo de 5 a 10 años. Es por eso que los productores pequeños, medianos y grandes en el oriente Boliviano, piden que pueda utilizarse otros eventos de soja resistente a otro herbicida, para tener esta rotación y evitar la generación de resistencia.
La lista continúa y usted puede revisar las publicaciones de pseudo-ciencia acá (en español) o algunas más antiguas acá (en inglés)

El verdadero problema

Luego de haber estado en el lado de personas que rechazan los “transgénicos”, debo reconocer que mi formación en el área científica me dió un golpe duro, al confrontarme con científicos y muchos más estudios que nunca revisé simplemente por desidia o porque pensé que la desinformación que tenía era suficiente. Principalmente mi área de estudio era la conservación de la biodiversidad, pero al tomar interés por los parientes silvestres de cultivo, tuve que revisar mucha información sobre este tema.

DESINFORMACIÓN


Ese es el verdadero problema, ya que tenemos a charlatanes, documentalistas, y algunos científicos de otras disciplinas que hablan sin conocer sobre agricultura, fitomejoramiento, fitopatología, toxicología, epidemiología y genética. Sólo cuando pude consultar con diversos científicos de estas disciplinas, revisar la literatura científica y sobre todo conversar y trabajar al lado de productores, es que me pude convencer de que yo había fallado a mi formación científica, al creerme todos los mitos y leyendas que giran en torno a este tema.

Con esto no pretendo indicar que el glifosato es la solución a todos los problemas para la producción de alimentos. El producir una hectárea de alimentos, sobre todo en ecosistemas tropicales, es un proceso complejo que implica un buen manejo del suelo, reducción de la labranza, rotación de cultivos, mejores semillas, riego, infraestructura, mercados, seguro agrícola y otros que garanticen que los alimentos que comemos sean libres de riesgo a nuestra salud.

Pero si somos espectadores pasivos, urbanos, fácilmente caemos en esta manipulación de la información. Es tiempo de que Bolivia pueda fomentar la ciencia y la innovación, sobre todo para el sector agrícola, de manera que podamos evitar importar tantos alimentos como hicimos durante el 2016. Finalmente, recordar que Bolivia tiene un gran potencial, pero si estamos empecinados en realizar agricultura como si fuera 1850, lamentablemente no tendremos buenos resultados.

Algunas ventajas del uso de herbicidas a nivel global (elaboración propia).



29 November 2016

Producción Orgánica ¿es tan segura como dicen?


La agricultura orgánica es una industria multimillonaria que depende de la percepción del público de que los alimentos orgánicos son más saludables. Hay poca evidencia que sugiera que las frutas y verduras orgánicas sean más saludables que los productos convencionales.
  • Algunas formas de agricultura ecológica pueden introducir toxinas naturales en los alimentos de los consumidores (micotoxinas).
  • El estiércol sin procesar aplicado al suelo puede contaminar los cultivos con patógenos como Escherichia coli (E. coli), shigella y salmonella, según Mike Doyle, microbiólogo y director del Centro para la Seguridad Alimentaria de la Universidad de Georgia.1
  • El estiércol, si no ha sido bien manejado, puede tener estos patógenos en el suelo o  son transferidos al agua con la que se riega los cultivos.
  • De esta forma si en la agricultura convencional se usa estiércol de animales, también hay un riesgo similar al de la agricultura orgánica en cuanto a contaminación con patógenos.
  • Algunas cepas de E. coli pueden persistir en el suelo hasta 6 meses.
  • En algunos casos el patógeno puede introducirse en la planta y estar protegida de medidas sanitarias.
MICOTOXINAS
  • Cultivos expuestos al ataque de insectos, son vulnerables a un amplio rango de hongos. Estos hongos pueden producir toxinas que contaminan el cultivo mientras crece o es almacenado.
  • El más tóxico es la aflatoxina (un tipo de micotoxina) que puede inducir al cáncer de hígado a bajas concentraciones, cuando es ingerido por tiempo prolongado.
  • Según Bruce Chassy, ​​profesor de ciencias de la alimentación en la Universidad de Illinois, "los alimentos orgánicos se retiran de 4 a 8 veces más que sus homólogos convencionales".2
  • El 2003, la Agencia de Seguridad Alimentaria del Reino Unido puso a prueba seis productos de harina de maíz orgánicos y 20 productos de harina de maíz convencionales (no orgánicos) para determinar contaminación con la toxina fumonisina. Las seis comidas orgánicas de maíz tuvieron niveles elevados, de nueve a 40 veces más que los niveles recomendados para la salud humana, y se retiraron voluntariamente de los supermercados. Por el contrario, los 20 productos convencionales (es decir, no orgánicos) promediaron aproximadamente un cuarto de los niveles máximos recomendados.2
  • Un estudio de 2013, encontró alta presencia de la aflatoxina B1 en especies y hierbas producidas de manera orgánica en Turquía. La canela fue la que presentó el nivel más alto (53 μg/kg) de contaminante.3
  • Las aflatoxinas causan cáncer de hígado en seres humanos. En animales, estas toxinas también perjudican el crecimiento y debilitan el sistema inmune. Las aflatoxinas y fumosinas inducen tumores hepáticos y renales en roedores y se clasifican como Grupo 2B «posiblemente carcinógenos para los seres humanos», con estudios ecológicos que implican un posible vínculo con el aumento del cáncer de esófago. Estudios recientes también sugieren que ambas micotoxinas pueden causar defectos del tubo neural en algunas poblaciones que consumen maíz.4
  • En Guatemala, China y Sud África, se observó una gran incidencia de defectos en el tubo neural (DTN). Entre 6 a 10 casos de cada 1,000 nacimientos registraron algún tipo de defecto. Estas son poblaciones que consumen el maíz contaminado con fuomisina.5
  • Honduras consideró la alta contaminación con micotoxinas en su maíz, al adoptar el 2002, el uso del maíz genéticamente modificado. 6
PATÓGENOS
  • El 2015, la cadena de comida rápida “saludable” Chipotle anunció que sólo utilizaría productos orgánicos en su oferta de alimentos. En agosto del mismo año, 234 clientes y empleados se enfermaron con norovirus tras haber ingerido alimentos en una sucursal en California. Otrasa 64 personas en Minnesota se enfermaron con salmonella (detectada en los tomates de la cadena).En diciembre el CDC (el Centro para el Control de Enfermedades), detectó una cepa de E. coli 026 en productos ya preparados, por lo que no se pudo detectar cuál ingrediente era donde se encontraba el patógeno. La política de vender alimentos libres de antibióticos, OGM y orgánicos, causó que alrededor de 500 personas se enfermen.7
  • El 2011, la agricultura orgánica se cobró 29 vidas en Europa (26 en Alemania y 3 fuera de Alemania). Originalmente se culpó a unos pepinos provenientes de España, pero luego se determinó que la contaminación provenía de unos brotes de frijol provenientes de una granja orgánica en Alemania.8 La segunda fuente cita que fueron 44 muertes y que las autoridades no penalizaron a esta granja por considerarlo “mala suerte” en su proceso de comercialización. Alemania no cuenta con análisis rutinarios en granjas orgánicas para determinar si los productos a comercializar estén libres de patógenos.9   
  • El 2006, tres personas murieron en California al consumir espinaca orgánica y al menos unas 200 personas enfermas ( E. coli ). Las espinacas eran producidas en una granja que utilizó estiércol de ganado.9
  • Ya en 1996 en Japón, un brote de E. coli afectó a 10,000 personas (mayormente niños en edad escolar), debido a un germinado de rábano producido orgánicamente. 11  
  • Recientemente, en septiembre de 2016, la empresa SUMA y Abel & Cole, tuvieron que retirar de la cadena de supermercados Whole Foods, sus mezclas de semillas que contenían sésamo orgánico, contaminados con salmonella.12
  • En octubre de 2016, la compañía de alimentos orgánicos Micro Greens de Colorado tuvo que retirar sus productos del supermercado Whole Foods, debido a que en un muestreo de rutina de la FDA (Administradora de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.) detectó una contaminación con salmonella.13  
PESTICIDAS ORGÁNICOS
  • Finalmente, el otro problema de la producción orgánica es el uso de algunos pesticidas autorizados, como el piretro (utilizada como insecticida) o el sulfato de cobre (fungicida).
  • En 1996, Extoxnet, reportó que los trabajadores que fumigaron viñedos en Francia con sulfato de cobre, experimentaron enfermedades renales de 3 a 15 años después de la exposición a este compuesto. Niveles crónicos de exposición a este compuesto pueden causar anemia.14.
  • Un estudio de 2002, encontró que el piretro (insecticida del crisantemo) una relación entre los pirotroides y el cancer, con un aumento de 3.7 veces en casos de leucemia entre granjeros que usaron este producto, comparado con aquellos que no lo usaron. Esta sustancia es altamente tóxica para peces y también afecta artrópodos beneficiosos del suelo.14



REFERENCIAS
1) https://www.chemistryworld.com/feature/dont-worry-its-organic/1012635.article
2) http://www.hoover.org/research/dirty-truth-about-organic
3) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3677655/
4) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2802673/
5)http://www.prnewswire.com/news-releases/study-looks-at-suspected-link-between-corn-mycotoxin-and-birth-defects-106297048.html
6) http://b4fa.org/wp-content/uploads/2016/02/11-Honduras-and-Bt-HT-maize.pdf (2013)
7) http://www.bloomberg.com/features/2015-chipotle-food-safety-crisis/
8)http://notrickszone.com/2011/06/11/deaths-organic-food-deaths-29-fukushima-0/#sthash.fUkTdiDh.KT3OP4Jf.dpbs
9)http://www.realclearscience.com/articles/2011/06/29/blame_organic_industry_for_e_coli_outbreak_106245.html
10)http://www.science20.com/challenging_nature/organic_farming_practices_cause_200_instances_serious_food_poisoning-626
11) http://thenewdaily.com.au/life/eat-drink/2014/08/29/hidden-dangers-organic-food/
12)http://www.foodmanufacture.co.uk/Regulation/Salmonella-contamination-food-recall
13)http://www.foodsafetynews.com/2016/10/micro-greens-recalled-from-whole-foods-stores-for-salmonella/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+foodsafetynews%2FmRcs+(Food+Safety+News)#.WDW_hLLhBdj
14)http://web.pppmb.cals.cornell.edu/resourceguide/pdf/resource-guide-for-organic-insect-and-disease-management.pdf


16 November 2016

Científicos y productores de varios países se pronuncian sobre el artículo del New York Times

Los datos de más de 150 publicaciones científicas, muestran que los cultivos OGM ayudan a moderar el crecimiento de los plaguicidas y permiten incrementar la productividad real de algunos cultivos. Las conclusiones del reportaje del New York Times, aunque parecen interesantes, muestran el sesgo de no consultar con científicos que trabajan en el tema y revisar información de manera sesgada.
El pasado 29 de octubre el New York Times (NYT) publicó el artículo del periodista Danny Hakim, que sostiene haber realizado un análisis extensivo sobre los impactos de los cultivos genéticamente modificados en EE.UU. y Canadá y concluyó que la tecnología no ha “acelerado el incremento de la productividad en los cultivos y que no ha reducido el uso de pesticidas químicos”.
Aquellos que trabajan en el tema hace años, reconocen que no hay nada nuevo en esas afirmaciones que han sido formuladas hace tiempo por opositores ideológicos de la agricultura de precisión.
La respuesta más pronta fue la del científico Andrew Kniss de la Universidad de Wyoming, quien en una publicación del 30 de octubre, demuestra como el artículo del NYT cita información no representativa e incompleta para sostener sus afirmaciones. Kniss utilizó información completa y respaldada en varias publicaciones científicas1 para mostrar, cómo a pesar de que los cultivos OGM no fueron diseñados para incrementar el rendimiento, pero más bien para manejar y mitigar una de las causas principales para la pérdida de cultivos, como son las plagas de insectos y hierbas, los cultivos OGM han tenido un éxito esperado y además han incrementado el rendimiento real a nivel global en un 37%2. Algo que el autor Danny Hakim ignora, es que EE.UU. está teniendo un rendimiento similar al de Europa, pero lo está logrando con menos uso de agroquímicos. Esa por si sola es una razón para celebrar el uso de la biotecnología.
El profesor de Yale y neurobiólogo Steven Novella, destacó que el artículo no considera el impacto del uso de la biotecnología en cultivos en los países en vías de desarrollo, donde aproximadamente 18 millones productores, en 30 países utilizan cultivos OGM, mejorando sus prácticas agrícolas. Por otra parte, existe una carta al editor del NYT por parte de 7 científicos independientes3, destaca que ninguna otra innovación agrícola ha tenido tan alta adopción en la historia y que de no representar beneficios para los productores, estos no estarían pagando un costo extra por la misma cada año, y si lo hacen es porque también han podido incrementar su productividad.
Hakim también discute que el uso de los transgénicos ha incrementado el uso de plaguicidas. Para llegar a esta conclusión, compara el uso de plaguicidas entre EEUU y en Francia. El científico Kniss explica cuáles son los problemas que tienen las gráficas del artículo en el NYT. El primero es el haber usado unidades distintas y cantidades diferentes, resultando en una comparación sesgada. Es cierto que Francia ha reducido el uso de pesticidas, pero aún así utiliza mayor cantidad de pesticidas por hectárea arable de lo que se usa en EE.UU. Y en el caso de fungicidas e insecticidas, Francia utiliza mucho más. El uso de pesticidas depende del clima, especies de plagas, tipo de cultivos, economía, labranza y otra serie de factores, que son muy complejos para comparar entre dos países tan distintos.
El artículo del NY Times omite mencionar algunos de los beneficios más importantes de algunos de los cultivos OGM como es el del maíz Bt. La contaminación por micotoxinas en cultivos expuestos al ataque de insectos, es un problema importante tanto en Europa como en cualquier otro país. Sucede que el maíz Bt elimina este problema al dejar la mazorca del maíz protegida contra el crecimiento de hongos. El biólogo francés Agnès Ricroch ha hecho notar que “Francia importa maíz Bt de EE.UU., y que es mezclado con maíz convencional de Francia para reducir el nivel de micotoxinas del maíz francés4.
Estos y  otros errores se han destacado en el artículo del NYT por los científicos y productores. Ellos hacen votos de que el NYT pueda realizar un mejor reportaje sobre el tema en el futuro, para evitar desinformar a sus lectores.
Esta una mala noticia para todos los detractores de los cultivos OGM  que ya estaban usando el reportaje como fundamento contra los organismos genéticamente modificados. Javier Jimenez, editor de Xataka.com5 concluye que este es un aviso de alerta para los navegantes de la internet, que creen que detrás de cada correlación hay una historia jugosa que contar. A veces, una correlación no es más que una correlación.

REFERENCIAS:

  1. http://weedcontrolfreaks.com/2016/10/the-tiresome-discussion-of-initial-gmo-expectations/
  2. http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0111629
  3. https://www.geneticliteracyproject.org/2016/11/11/scientists-open-letter-ny-times-public-editor-brightlines-danny-hakims-misleading-gmo-article/
  4. http://www.ask-force.org/web/Bt1/Masip-Paradoxical-EU-agricultural-politics-2013.pdf
  5. http://www.xataka.com/ecologia-y-naturaleza/y-si-los-beneficios-que-nos-habian-contado-sobre-los-transgenicos-fueran-mentira

31 October 2016

Como Noruega se convirtió en una potencia anti-OMG

Ocho años, 3,6 millones de dólares al año, 40 empleados y cero conocimiento  Esta es la historia de Genøk y la politización de la ciencia en Noruega.

Autores invitations: Øystein Heggdal y Liv Lagberg

Noruega es uno de los países del mundo con un conjunto de regulaciones más restrictivas para los organismos genéticamente modificados (OGM). Los agricultores están prohibidos de usar desde el cultivo de semillas desarrolladas con biotecnología, hasta el uso de biotecnología para alimentar a los animales de granja. Tale actitudes se tiene hacia la biotecnología, a pesar de que para la producción industrial del salmón se permite el uso de soja OGM como alimento, y su uso no es reconocido públicamente por miedo a la percepción pública.

Bajo esa perspectiva, la falta de respuesta en un popular programa noruego de  ciencia llamado "Folkeopplysningen” (iluminación del pueblo), fue sorprendente. Anteriormente, habían elaborado titulares para desacreditar conceptos erróneos alrededor de la homeopatía, la clarividencia y los super alimentos. En septiembre ellos realizaron un programa para desacreditar el mito más común sobre los OMG, y allí no hubo protesta pública después del programa. Con una excepción.

Un pequeño equipo de investigación, situado a 360 km al norte del círculo Polar Ártico, en la pequeña ciudad de Tromsø, opinó en una pequeña nota su desacuerdo. Se quejaron acerca de la falta de matices y equilibrio en el programa. Los investigadores que trabajan para Genøk -Centro Nacional para la Seguridad de la Biotecnología, piensan que se debería haber permitido contar a los espectadores que no hay consenso científico con respecto a la salud y los riesgos ambientales asociados a los OMG.

Quiero creer que la mayoría de las personas que terminan escapando de la mirada penetrante y crítica como la tiene “Folkeopplysningen”, respiran un suspiro de alivio, pero no así Genøk. Genøk quería entrar en el círculo. El productor de Folkeopplysningen, Lasse Nederhoed de Teddy TV, me dijo,"si vamos a hacer frente a Genøk, tendría que dedicar un programa completo a ellos. Porque hay algo muy extraño pasando allí."

Extraño en efecto, debido a que el consenso científico respecto al mejoramiento con técnicas de la biotecnología y la seguridad de los cultivos obtenidos, es amplio y duradero. La gran mayoría de los científicos que trabajan en los campos relevantes sostienen que la mejora con biotecnología no produce un conjunto de riesgos diferente a los cultivos obtenidos por mejoramiento convencional. Tampoco hay una hipótesis creíble de por qué la mejora con biotecnología produciría un mayor conjunto de riesgos que las técnicas de mejora convencional.

Por lo tanto, ¿qué es Genøk, y qué es lo que hacen?

El Instituto Noruego de Genética y Ecología (Genøk) fue fundado en 1998 como una Fundación independiente y está situado junto a la Universidad de Tromsø. El 2006, ellos expandieron su mandato, cuando Kristin Halvorsen y el Gobierno rojo/verde de coalición promovieron un Centro Nacional para la Seguridad de la Biotecnología. Su supuesta visión es el uso seguro de la biotecnología.

Genøk se limitan en gran medida a la biotecnología en la agricultura, y desde el principio se han comprometido ferozmente, tanto en Noruega e internacionalmente, a oponerse a la utilización de plantas genéticamente modificadas, bajo la advertencia de que podrían tener consecuencias imprevistas para nuestra salud. Antes de que terminara 1998, Terje Traavik, finalmente se convirtió en el director de investigación en Genøk, y dijo lo siguiente a un periódico local:

“No tenemos los medios para probar a largo plazo las consecuencias que podrían resultar de los alimentos genéticamente modificados. Algunos ejemplos en el extranjero son muy aterradores.”

En los primeros años, Genøk principalmente trabajó en dos cosas; organizaron grandes conferencias sobre bioseguridad y viajaron a todo el mundo, promoviendo los riesgos percibidos asociados con la ingeniería genética. El 2003 se organizó un curso con el rimbombante título:

“La regulación de una industria genética privatizada que tiene el potencial para destruir el futuro."

Cuando no estaban de anfitriones dando conferencias en casa, viajaron por el mundo en busca de oportunidades para difundir su mensaje. El 2002, Traavik y compañía viajaron a Zambia, que estaba en medio de una hambruna de proporciones bíblicas. Pero el hambre no fue la preocupación de Traavik. El estaba preocupado de que la ayuda procedente de los Estados Unidos tuviera maíz genéticamente modificado. Él alertó a los investigadores de Zambia sobre "una larga lista de riesgos teóricos” vinculados al maíz Americano. Esto llevó al Gobierno de Zambia a negarse a recibir la ayuda de los Estados Unidos. Mientras tanto, Noruega ayudó gastando dinero en Traavik y su equipo para el control de maíz en la frontera, revisando si contenía OGM.

A continuación, Genøk viajó a Filipinas en una expedición de estudio. Monsanto había plantado maíz mejorado para ser resistente a las plagas de insectos. El maíz tenía un gen insertado que codifica la proteína Cry1Ab y que se lo denomina como maíz Bt. La proteína Cry1Ab proviene de la bacteria del suelo Bacillus thuringiensis o Bt. El Bt se ha utilizado como un insecticida seguro en cultivos orgánicos durante décadas y la proteína Cry1Ab se puede considerar como la parte ”activa" del compuesto. Las proteínas trabajan como un insecticida al unirse con un receptor en el intestino del gusano que ataca al maíz y similares plagas al alterar su sistema digestivo. La  proteína se activa en el entorno alcalino del sistema digestivo de estas plagas. Los seres humanos tienen un sistema digestivo ácido por lo que se digiere como cualquier otra proteína. Tampoco tenemos los receptores específicos para que se unan a la proteína Cry1Ab. Por esto es que el Bt es un insecticida tan seguro -tiene un ”modo de acción” muy específico y limitado.

Traavik estaba en las Filipinas para recoger muestras de maíz Bt así Genøk podría realizar una investigación con el mismo. En este contexto, se descubrió que un pequeño pueblo cerca de donde creció el maíz Bt, surgió un brote de una misteriosa enfermedad. La gente había llegado con fiebre, problemas respiratorios, diarrea, náuseas e irritaciones en la piel.

Se tomaron treinta y nueve muestras de sangre de los habitantes, y se envió al laboratorio de Genøk en Tromsø para ser analizadas para anticuerpos contra la toxina Bt. Se encontraron anticuerpos en su sangre que pueden o no ser trazables de vuelta al polen del maíz Bt inhalado por los aldeanos. Podría también haber llegado en su conjunto de otra manera. Pero eso no impide que Traavik se aventure y  presente los resultados no publicados en una conferencia de biotecnología en Malasia, creando la histeria en las Filipinas. La crítica a Traavik y Genøk nunca podrá ser más clara que esta, entregada por un grupo de científicos estadounidenses:

"Existen directrices para el desarrollo responsable de la ciencia. Su turno también ha llegado. Tengan en cuenta que no liberar sus datos y la metodología de manera inmediata, evitará que todos y cada uno de los legítimos científicos y las autoridades de salud tomen en serio sus reclamos.”

Esto sucedió en el 2004. El 2006, Genøk obtuvo de la coalición del gobierno, el reconocimiento y estatus como Centro Nacional para la Bioseguridad. Uno se pregunta qué conclusiones esperaba el Gobierno de ellos.

Es a partir de esto que Genøk empieza realmente a operar. Hasta entonces, no habían publicado ninguna investigación básica que pudiera indicar que las plantas genéticamente modificadas constituyan un riesgo elevado al medio ambiente, a los humanos, o de sanidad animal. El 2006 marca el punto en el que Thomas Bohn, Marek Cuhra y bastantes pulgas de agua entran en la escena.

Las pulgas de agua (Daphnia pulex) se utilizan como un organismo modelo para probar si un medicamento puede ser tóxico o perjudicial para los organismos acuáticos. Tienen corta duración de vida, de modo que se pueden observar varias generaciones rápidamente, son genéticamente muy similares unas a otras, y son fáciles de manejar y mantener. El primer estudio de Genøk utilizando pulgas de agua se publicó el 2008. Los esperados corchos de champán golpearon el techo en Tromsø en torno a ese momento.

Después de diez años de advertirnos de que no teníamos suficientes buenos estudios a largo plazo sobre los efectos de la alimentación de animales con cultivos genéticamente modificados, Genøk había producido la investigación que mostró que las pulgas de agua que recibieron maíz Bt, murieron antes que las pulgas alimentadas con maíz convencional. ¿O no fue así?

Thomas Bohn y compañía, habían producido un experimento de ciencia que era más como un manual sobre “cómo no hacer ciencia”, más que una demostración de los riesgos a la salud por el maíz Bt. Bohn y su equipo no pudieron controlar las múltiples variables de su experimento, convirtiendo el experimento sobre alimentación en una prueba inútil. Ellos alimentaron a las pulgas de agua con maíz que había crecido en Elizabeth Cruzara, un pueblo cerca a la ciudad Iloilo en las Filipinas en 2003. El problema es que no habían analizado los contenidos nutricionales de los dos tipos de maíz, no se consideró  otras condiciones externas como el suelo, la pulverización de las malezas o cantidad del cultivo; todo lo que afecta a los resultados. Podemos ver que incluso hay visibles diferencias entre los dos tipos de maíz. Así que hay una gran cantidad de variables que podrían haber afectado el resultado, pero Genøk concluyó que la modificación genética debía ser la razón por la que aquellas pulgas de agua no permanecieron vivas.

El 2010, se realizó un estudio similar con el mismo maíz, de nuevo sin controlar cualquiera de las variables obvias que podrían afectar el resultado, otra vez se llegó a la misma conclusión: el maíz Bt es peligroso para las pulgas de agua. La crítica de su trabajo por parte de la comunidad científica fue masiva.   

El 2014, Genøk tomó en una nueva tarea. Analizaron el contenido nutricional de soja y de residuo de glifosato tomando muestras de treinta y un granjas en Iowa, Estados Unidos. Once de ellas orgánicas, diez convencionales y diez con soja genéticamente modificada.

El ensayo fue diseñado para mostrar el residuo de glifosato sobre la soja. El glifosato es el herbicida vendido bajo el nombre comercial de RoundUp utilizado a la par con la soja transformada por la biotecnología. La soja puede sobrevivir una aplicación de RoundUp, mientras que las malas hierbas de alrededor son destruidas, permitiendo un manejo más fácil de las malezas. No es de extrañar que el equipo de Bohn haya encontrado residuo de glifosato sobre la soja que había crecido en los campos rociados con glifosato, mientras que el residuo de glifosato fue significativamente inferior en los campos de soja no OMG y orgánicos. Lo que destaca es que no hicieron una prueba para el residuo de otros herbicidas. Los campos con soja no OMG eran ciertamente tratados con herbicidas distintos al glifosato -la mayoría de los cuales se considera que tienen mayor impacto ambiental y  riesgos a la salud (pero tienen la ventaja de estar todos, ignorados por los activistas anti-OMG, porque, mientras que su impacto ambiental puede ser mayor, no están vinculados a los cultivos mejorados con biotecnología, por lo que su uso no ha sido politizado), pero no tenemos ninguna manera de saberlo, ya la prueba sólo fue para hallar glifosato. Tampoco se buscó otros pesticidas -insecticidas, fungicidas, etc., por supuesto, los campos orgánicos tenían niveles inferiores de glifosato, pero ¿eran inferiores los residuos totales de plaguicidas? Tal vez si, tal vez no. No lo sabemos, ya que la prueba fue sólo para detectar el glifosato. Así que esta prueba ¿se trató de medir los impactos ambientales, o llegar a un fin predeterminado que pudiera ser utilizado para generar titulares? Genøk quiso encontrar RoundUp y sin duda lo hizo.

El equipo de Bohn también evaluó la  composición nutricional de la soja y encontró que la soja orgánica era la mejor. El problema es una vez más que los factores tales como la variedad de soja, el suelo, el esquema de fertilización, cualquier pulverización para orgánicos, el rendimiento del cultivo y la fecha de la cosecha no están incluidos en el informe.

Los investigadores del Instituto Noruego de Investigación en Bioeconomía (NIBIO) criticaron su estudio por concluir que la soja orgánica tenía mejor composición de nutrientes, cuando simplemente no coincide con las cifras del análisis:

“Por lo tanto, es muy sorprendente para nosotros que un producto con las concentraciones más altas de azúcar, zinc y bario, y las más bajas en selenio y fibra, se describe como aquel con el perfil nutricional más saludable. Los expertos en nutrición humana rara vez consideran la posibilidad de un mayor nivel de azúcar en la comida como algo beneficioso, y ambos zinc y bario, pueden ser altamente tóxicos para los seres humanos."

Después de este experimento, lo que realmente se muestra no es nada más que, diferentes variedades de soja, cultivadas bajo diferentes condiciones, tendrán diferentes composiciones de nutrientes; el equipo de Genøk siguió presionando con ensayos de alimentación para pulgas de agua.

En todos los experimentos con pulgas de agua de 2014, 2015 y 2016, las pulgas fueron alimentadas con la soja de 2014. Una vez más, los experimentos demostraron que las pulgas de agua reaccionan de manera diferente, a diferentes variedades de soja y variables en cuanto a la composición nutricional, pero eso obviamente, no previene a los investigadores de Genøk de concluir que el RoundUp fue la razón por cual las pulgas de agua murieron rápidamente en lugar de cualquiera de las otras variables que no se habían controlado.

El 2016, en su último intento a la fecha, las pulgas de agua fueron alimentadas con proteínas purificadas de Cry1ab y Cry2aa, además del RoundUp. La prueba pretendía demostrar que las pulgas de agua alimentas con la mayor cantidad de toxinas mueren primero. Esta vez uno pensaría que varios factores ambientales se habrían eliminado, pero como la EFSA escribe en su respuesta, Genøk ha utilizado dosis de estas toxinas que uno nunca encontrará en el agua cerca de los campos de cultivos genéticamente modificados. Por lo tanto, pueden matar pulgas de agua con dosis que no son reales en el campo. Felicitaciones. Además, la prueba se ejecutó durante 78 días, en contraposición a los 21 días que la OCDE recomienda para pruebas con pulgas de agua. Por lo tanto, introducen suficiente ruido estadístico para llegar a cualquier conclusión que se desee.

En la UE, es la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) la que considera si las plantas genéticamente modificadas son aprobadas como seguras, al igual que las plantas convencionales. Debido al crónico y pobre diseño de los ensayos de Genøk, es imposible sacar conclusiones a partir de su investigación. Por lo tanto, la EFSA no ha incluido ni uno de sus estudios como base del proceso de aprobación.

Vuelva a leer esa nota de nuevo. Ninguno de los ensayos son considerados como suficientemente buenos. Siete estudios, durante ocho años, 3,6 millones de dólares por año, 40 empleados, y hemos conseguido cero nuevo conocimiento.

Lo peor, en realidad, no es que sea cero conocimiento, se trata de “anti-conocimiento". Genøk tiene escritas, desde que fue fundada hace 18 años, página tras página, acerca de cómo no tenemos suficiente conocimiento de los efectos a largo plazo de la liberación de los organismos genéticamente modificados en el medio ambiente. El problema es que Genøk no ayuda a cerrar estas lagunas. Simplemente contribuyen a más confusión. Y hay muchos que los escuchan.

En Noruega tenemos lo que se llama Bioteknologirådet (Consejo de Biotecnología), que fue establecido en 1992 y tiene desde entonces un órgano consultivo para el gobierno y el parlamento, en cuestiones éticas y preocupaciones ambientales relacionadas con la ingeniería genética en cultivos que se importan. Bioteknologirådet aún no ha recomendado la importación de un solo cultivo genéticamente modificado para la alimentación (extrañamente, hicieron una excepción para una variedad de clavel, entre todas las cosas). Esto no es sorprendente cuando uno mira lo estrechos que son los lazos entre el consejo y Genøk.

El ex-director de Bioteknologirådet, Sissel Rogne, se sentó al mismo tiempo en la Junta de Genøk. El actual líder de Bioteknologirådet es Kristin Halvorsen. Allá en el 2003, sugirió haciendo de Genøk el Centro Nacional para la Seguridad de la Biotecnología, y se la llevaron cuando ella entró en el Gobierno de coalición el 2006. Terje Traavik ha sido, tanto el director de investigación en Genøk y miembro de Bioteknologirådet. La combinación más fuerte, sin embargo, es Aina Bartmann. Ella fue miembro de Bioteknologirådet a partir de 2000 hasta el 2008, mientras que ocupó la silla de Genøk entre los años 2005 al 2011. Ella es actualmente coordinadora de la organización Red Libre de OMG para la Alimentación y Pienso (Noruega sin OMG). Se puede imaginar la protesta que se habría dado si un ex presidente del Centro Noruego Internacional para el Clima e Instituto del Medio Ambiente hubiese sido transferido a un trabajo con Escépticos del Clima. Cuando se trata de oponerse a la biotecnología, estos chicos ni siquiera tienen que ocultar su activismo.

Pues no sólo realizan experimentos mal diseñados con pulgas de agua -ellos también llevan los conflictos de interés a la mesa; en dos publicaciones, una en 2014 y otra en 2016, John Fagan aparece como co-autor. Fagan es un conocido activista anti-OMG. Además de su activismo, en 1996 fundó la empresa de identificación, que proporciona la tecnología para analizar los alimentos y  detectar si el ADN se ha modificado por ingeniería genética. En la sección sobre "conflictos de intereses”, donde los científicos normales (éticos) mencionan que uno de los autores tiene un interés financiero con una empresa que se beneficia económicamente de la controversia que rodea a la biotecnología, declararon no tener  conflictos.

Genøk también ha apoyado a otros activistas científicos y la dudosa ciencia de otras organizaciones. Apoyaron a Gilles-Éric Séralini de la Universidad de Caen en Francia. El 2013 publicó su infame estudio sobre ratas. Séralini utilizó un tipo especial de ratas, usadas a menudo en la investigación de cáncer, debido a que desarrollan  fácilmente tumores, de modo que el impacto del carcinógeno es detectado más fácilmente. Él llevó a cabo una estudio de alimentación sobre el maíz modificado con ingeniería genética -evento NK603, mejorado para soportar ser tratado con el herbicida RoundUp. Las ratas alimentadas con maíz NK603 desarrollaron tumores. La foto de las mismas fue destacada en ese episodio de “iluminación”. Sin embargo, también las ratas en el grupo de control desarrollaron tumores -simplemente no estaban destacadas en las fotos en la publicación que Séralini realizó- uno de los principales lapsos éticos. El artículo, también fue ampliamente criticado por el pequeño número de ratas en el grupo de control, así como una letanía de otros defectos de diseño. Como si se tratara del único centro de investigación en el mundo, Genøk salió y declaró públicamente que este estudio miserablemente diseñado, de alguna manera, mostró que hay peligros desconocidos con el uso de OMG. El estudio se ha retirado de la revista científica en la que fue publicado por primera vez. Mientras tanto, Gilles-Éric Séralini vende medicina homeopática para desintoxicar el cuerpo del "veneno de los OMG".

Allá arriba en Tromsø, donde les gusta ver películas y cuando el documental OMD OMG (¡Oh mi dios OGM!) salió en 2013, la investigadora de  Genøk, Anne Ingeborg Myhr dijo en un artículo de forskning.no (research.no):

"Está nueva película atrae la atención y debate". ‘¡Oh dios mío OGM!’ establece un alarmante ojo crítico sobre los organismos genéticamente modificados (OGM). Esperamos que la película dará lugar a generar conciencia en todos los que hoy en día no tienen la comprensión de cómo la moderna ingeniería genética reta a la naturaleza.”

"¡OMD OGM!" proporciona una visión y afilado análisis de la modificación genética a lo largo de las líneas de “Loose Change", documental sobre la conspiración de los ataques terroristas del 9/11. Se trata de una película pura y simplemente activista que no tiene nada científico para ofrecer. La lectura de la crítica hizo pedazos en las páginas del The New Yorker y Scientific American es mejor de entretenimiento que mirar la película.

No es sólo Genøk que piensa que Hollywood puede ayudarnos a entender las complejas conexiones de la tecnología genética. Cuando Sissel Rogne fue la líder de Bioteknologinemda y de la Directiva de Genøk, viajo a todo el país, visitando escuelas secundarias, dando conferencias para profesores y estudiantes. En estos seminarios se incluía dos horas reservadas para ver la película de 1997 película Gattaca. La película es un fábula de distopía con Ethan Hawke y Uma Thurman, que viven en una sociedad donde todo está determinado por la genética, y sólo los que tienen los mejores genes tienen la oportunidad de vivir una vida digna. Bien, si definitivamente querían mostrar propaganda en formato de películas para asustar a los jóvenes, ¿por qué no proyectaron Parque Jurásico? Se trata de una mejor película e incluye dinosaurios.

No sólo se debía adoctrinar a los jóvenes sobre cuán, supuestamente turbia es la tecnología genética, los niños también debían experimentarla. El 2008, los niños que visitaron el puesto de Genøk en el parque de investigación en Tromsø, conocerían al loco profesor Kazoo, y su gallina de cinco patas. Marek Cuhra diría  a UIT:

"Por desgracia, hemos visto que cuando se ajustan en laboratorio algunos genes, puede haber resultados imprevistos."

Así que esto es lo que obtenemos por invertir alrededor de 3,6 millones de dólares al año.

Entonces ¿qué están haciendo allí en Tromsø? Porque no es ciencia. El comunicador científico francés Marcel Kuntz lo llama ”ciencia paralela". Los partidos políticos y las ONG son muy afectos a la ciencia que confirma lo que ellos promueven. Greenpeace agita su dedo y nos dice que hay consenso científico sobre que el cambio climático es generado por el humano. Cuando se trata del consenso de que la Ingeniería genética es tan segura como el mejoramiento tradicional, consenso tan fuerte, si no es que más fuerte que el consenso sobre el cambio climático. Pero entonces Greenpeace y los grupos políticos escogen específicamente estudios marginados de investigadores individuales que creen cosas radicalmente diferentes a las del consenso. El 2006, cuando la plataforma política del Gobierno de Coalición Noruego declaró que los OMG eran peligrosos, empezaron a buscar investigadores que pudieran corroborar lo que ya habían decidido.

No pudieron encontrar esos investigadores entre los más pesados del centro más antiguo de investigación en plantas en Noruega, con base en la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida (NMBU). En NMBU, no se inclinan con ideologías alternas o de modas entre los políticos en Oslo. Por lo que el gobierno de coalición, encontró una Fundación marginada allá arriba en el borde del hielo. Así es como Noruega se ha convertido en una superpotencia anti ciencia en el campo de la biotecnología y los OMG.

Ahora es  tiempo que nuestro actual Gobierno termine esta farsa en Tromsø. Ya ha durado suficiente. El Dr. Kazoo et. al deben colgar sus batas de laboratorio, y deberíamos pasar toda la investigación relacionada con la bioseguridad y OMG a los adultos en NMBU localizados en Ås.

Øystein Heggdal es un agrónomo noruego. Posee una licenciatura en Ciencias del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Trabaja actualmente como periodista para una revista noruega de agricultura.

Liv Landberg es una trabajadora social y terapeuta cognitiva. Ha estudiado biología y tiene un diploma en agronomía. En el pasado, ella trabajó con agricultura orgánica, por lo que conoce una o dos cosas sobre estiércol de vaca (en alusión a los mitos sobre los OGM).

Una versión de esta historia apareció previamente en Dagbladet. La traducción al inglés fue realizada por Øystein Heggdal y Marc Brazeau. La publicación en inglés está disponible en: http://fafdl.org/blog/2016/10/14/how-norway-became-an-anti-gmo-powerhouse/

Traducción libre por CGP