16 November 2016

Científicos y productores de varios países se pronuncian sobre el artículo del New York Times

Los datos de más de 150 publicaciones científicas, muestran que los cultivos OGM ayudan a moderar el crecimiento de los plaguicidas y permiten incrementar la productividad real de algunos cultivos. Las conclusiones del reportaje del New York Times, aunque parecen interesantes, muestran el sesgo de no consultar con científicos que trabajan en el tema y revisar información de manera sesgada.
El pasado 29 de octubre el New York Times (NYT) publicó el artículo del periodista Danny Hakim, que sostiene haber realizado un análisis extensivo sobre los impactos de los cultivos genéticamente modificados en EE.UU. y Canadá y concluyó que la tecnología no ha “acelerado el incremento de la productividad en los cultivos y que no ha reducido el uso de pesticidas químicos”.
Aquellos que trabajan en el tema hace años, reconocen que no hay nada nuevo en esas afirmaciones que han sido formuladas hace tiempo por opositores ideológicos de la agricultura de precisión.
La respuesta más pronta fue la del científico Andrew Kniss de la Universidad de Wyoming, quien en una publicación del 30 de octubre, demuestra como el artículo del NYT cita información no representativa e incompleta para sostener sus afirmaciones. Kniss utilizó información completa y respaldada en varias publicaciones científicas1 para mostrar, cómo a pesar de que los cultivos OGM no fueron diseñados para incrementar el rendimiento, pero más bien para manejar y mitigar una de las causas principales para la pérdida de cultivos, como son las plagas de insectos y hierbas, los cultivos OGM han tenido un éxito esperado y además han incrementado el rendimiento real a nivel global en un 37%2. Algo que el autor Danny Hakim ignora, es que EE.UU. está teniendo un rendimiento similar al de Europa, pero lo está logrando con menos uso de agroquímicos. Esa por si sola es una razón para celebrar el uso de la biotecnología.
El profesor de Yale y neurobiólogo Steven Novella, destacó que el artículo no considera el impacto del uso de la biotecnología en cultivos en los países en vías de desarrollo, donde aproximadamente 18 millones productores, en 30 países utilizan cultivos OGM, mejorando sus prácticas agrícolas. Por otra parte, existe una carta al editor del NYT por parte de 7 científicos independientes3, destaca que ninguna otra innovación agrícola ha tenido tan alta adopción en la historia y que de no representar beneficios para los productores, estos no estarían pagando un costo extra por la misma cada año, y si lo hacen es porque también han podido incrementar su productividad.
Hakim también discute que el uso de los transgénicos ha incrementado el uso de plaguicidas. Para llegar a esta conclusión, compara el uso de plaguicidas entre EEUU y en Francia. El científico Kniss explica cuáles son los problemas que tienen las gráficas del artículo en el NYT. El primero es el haber usado unidades distintas y cantidades diferentes, resultando en una comparación sesgada. Es cierto que Francia ha reducido el uso de pesticidas, pero aún así utiliza mayor cantidad de pesticidas por hectárea arable de lo que se usa en EE.UU. Y en el caso de fungicidas e insecticidas, Francia utiliza mucho más. El uso de pesticidas depende del clima, especies de plagas, tipo de cultivos, economía, labranza y otra serie de factores, que son muy complejos para comparar entre dos países tan distintos.
El artículo del NY Times omite mencionar algunos de los beneficios más importantes de algunos de los cultivos OGM como es el del maíz Bt. La contaminación por micotoxinas en cultivos expuestos al ataque de insectos, es un problema importante tanto en Europa como en cualquier otro país. Sucede que el maíz Bt elimina este problema al dejar la mazorca del maíz protegida contra el crecimiento de hongos. El biólogo francés Agnès Ricroch ha hecho notar que “Francia importa maíz Bt de EE.UU., y que es mezclado con maíz convencional de Francia para reducir el nivel de micotoxinas del maíz francés4.
Estos y  otros errores se han destacado en el artículo del NYT por los científicos y productores. Ellos hacen votos de que el NYT pueda realizar un mejor reportaje sobre el tema en el futuro, para evitar desinformar a sus lectores.
Esta una mala noticia para todos los detractores de los cultivos OGM  que ya estaban usando el reportaje como fundamento contra los organismos genéticamente modificados. Javier Jimenez, editor de Xataka.com5 concluye que este es un aviso de alerta para los navegantes de la internet, que creen que detrás de cada correlación hay una historia jugosa que contar. A veces, una correlación no es más que una correlación.

REFERENCIAS:

  1. http://weedcontrolfreaks.com/2016/10/the-tiresome-discussion-of-initial-gmo-expectations/
  2. http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0111629
  3. https://www.geneticliteracyproject.org/2016/11/11/scientists-open-letter-ny-times-public-editor-brightlines-danny-hakims-misleading-gmo-article/
  4. http://www.ask-force.org/web/Bt1/Masip-Paradoxical-EU-agricultural-politics-2013.pdf
  5. http://www.xataka.com/ecologia-y-naturaleza/y-si-los-beneficios-que-nos-habian-contado-sobre-los-transgenicos-fueran-mentira