03 June 2016

Carta abierta al Parlamento de la UE de un granjero en Kenia: ¡Dejen a África en paz!

En 1885, el gran poder Europeo se reunió en Berlin para repartirse África entre ellos, lanzando un periodo oscuro de explotación colonial.

Hoy, los legisladores europeos se reúnen en Bruselas para intentar subyugar al continente una vez más. Esta vez al ejercer presión para que renunciemos a las innovaciones científicas que han revolucionado la agricultura en todo el mundo.

Esta nueva ofensiva viene desde el Comité para el Desarrollo del Parlamento Europeo, que ha preparado una resolución en borrador “instando a los estados del G8 a no apoyar los cultivos genéticamente modificados (GM) en África”. Sorprendentemente ha recibido poca atención en la prensa y es probable que reciba los votos necesarios hasta el 6 de junio.

Como granjero en Kenia que participa diariamente en la lucha para cultivar alimentos en una tierra que no produce lo suficiente, tengo un mensaje corto para los bien alimentados políticos, que podrían considerar apoyar esta medida neo-colonialista: “DEJEN A ÁFRICA EN PAZ”.

Su hostilidad hacia los cultivos (GM) ya nos ha dejado atrás por lo menos una generación. Por favor no tomen un paso que podría empobrecernos a lo largo de otra generación, al desalentar a los gobiernos Africanos de aceptar la importación de tecnologías para los cultivos que los productores en otros lugares las tienen aseguradas.

Acá en Kenia, mucha gente lucha con la seguridad alimentaria, sin tener la certeza de como podrán costear su próxima comida. Veo la evidencia de ello cada día. Con 46 millones de personas, un alto crecimiento poblacional, y una rápida urbanización de nuestra tierra arable, nuestro reto quizás se acreciente de forma negativa antes que podamos superarlo.

Los cultivos GM pueden jugar un rol positivo, permitiéndonos cultivar más alimentos en menos extensión de tierra y de forma económica y ambientalmente sostenibles. Los granjeros como yo, necesitan acceso a la biotecnología agrícola.

En vez de ordenar a África que abandone la ciencia, los europeos deberían escuchar lo que sus propios científicos están declarando: La Comisión Europea y la Organización Mundial de la Salud han avalado la seguridad de los cultivos GM. También lo ha hecho la Academia Nacional de Ciencias, el grupo consejero líder en Estados Unidos, que hace poco ha publicado un estudio comprensivo que apoya el uso de cultivos GM.

Si el Parlamento Europeo quiere ayudar a África, debería intentar difundir el conocimiento científico entre los propietarios de tierra y los ciudadanos de economías menos desarrolladas, permitiendo que nos volvamos autosuficientes en la producción de los alimentos básicos, en particular aquellos que ayuden a mejorar a la gran cantidad de agricultores africanos para garantizar la seguridad alimentaria.

Lo que no necesitamos, son más sermones de los europeos, cuyo estilo de vida se ve lujoso para un africano común. Ellos quieren que nosotros nos quedemos con la agricultura primitiva, estancados con tecnologías que ya eran anticuadas antes que entremos al siglo 21.

Solo unos pocos países africanos han aceptado el uso de cultivos GM, entre ellos Burkina Faso, Sudán y Sud África. Sin embargo, podríamos ver un auge en los próximos años.  

Kenia está lista para los cultivos GM. Tenemos una normativa vigente, coordinada por la Autoridad Nacional de Bioseguridad. Los primeros ensayos con maíz GM están en marcha, y pronto iniciaremos los ensayos con algodón GM. Aún no podemos cultivar, consumir en el mercado o importar alimentos GM, pero estamos a punto de levantar estas restricciones. Una vez retiradas, mi país disfrutará de una nueva herramienta en la lucha contra el hambre.

Lo último que necesitamos es un grupo de naciones ricas, frunciendo el ceño sobre nuestro progreso, sin ningún entendimiento de nuestro conflicto.

Si África falla en adoptar modernas técnicas para la producción agrícola, mi continente enfrentará el desastre. Nunca podremos ver el potencial de la Revolución Verde o la Revolución Genética. Los productores usarán más y más herbicidas y pesticidas, afectando nuestros ingresos y poniendo en peligro la biodiversidad. El costo de producción agrícola se incrementará, lo que significa que el costo de los alimentos también aumentará. Más gente pasará hambre.

Este es el futuro negro que esta resolución en manos del Parlamento Europeo nos pide que abracemos.

Por fortuna, la resolución no es vinculante. El Parlamento Europeo no puede forzar una política sobre los miembros del G8 y al menos dos de sus miembros, Canadá y Estados Unidos, seguro rechazaran esta.

Pero ese no es el punto. África tiene el hábito de mirar siempre lo que Europa hace en cuanto a liderazgo político y oportunidad económica, y lo que el Parlamento Europeo decida, esta preferencia manda una señal importante.

Esperemos que escoja lo correcto.


GILBERT ARAP BOR
Productor. Kapseret, Kenia.

(Gilbert Arap cultiva maíz, vegetales y  tiene vacas lecheras en una granja de pequeña escala de 25 acres en Kapseret, Kenia. Él es profesor en la Universidad Católica de África del Este, campus Eldoret. Es miembro de la Red Global de Productores sobre la Verdad del Comercio y Tecnología.).



Traducción libre CGP